El feminismo Radical es excluyente y opresor.

El feminismo Radical es excluyente y opresor.

Este título es sin dudas uno de esos que causan urticaria en las mujeres que profesan la ideología feminista de cuarta ola o feminismo radical. Y antes de crucificarme por esto, les pido continúen leyendo para poder entender lo que pienso y por que hago esta aseveración tan potente.

Me tomo un respiro en mis actividades laborales de diseñador gráfico para escribir este texto, porque me ataca un pensamiento que de alguna forma debo plasmar en escrito. El feminismo radical es excluyente. Una idea con la que quizás muchos puedan estar de acuerdo, y de seguro, muchas otras no lo harán y tampocos sus aliados.

Para entender bien de qué va este asunto, siempre es importante dejar en claro los términos que se utilizaran para desarrollar esta idea. El concepto de feminismo La “Primera Ola Feminista” surgió a mediados del siglo XVIII, en torno a la polémica sobre la naturaleza de la mujer y la jerarquía de sexos. 

La “Segunda Ola Feminista” se dio desde mediados del siglo XIX hasta la década de los cincuenta del siglo XX. Aborda entre sus puntos principales el derecho al voto femenino.

La “Tercera Ola Feminista” llegó en la década del sesenta y hay distintas opiniones respecto a su finalización. Mientras que algunos sostienen que sigue vigente, otros afirman que finalizó en los años ochenta. 

Y la “Cuarta Ola Feminista” a la que llamo feminismo radical o neofeminismo es de la que digo que es excluyente en su discurso y su actuar.

¿De dónde sale esta idea? ¿es el feminismo radical excluyente?

Antes de que ocurra el tradicional proceso de linchamiento mediático que tiene lugar cada vez que alguien escribe o dice algo políticamente incorrecto, quiero argumentar con meridiana claridad por que pienso que el neo feminismo o feminismo radical es excluyente.

La exclusión que por años sintió la mujer y la sigue sintiendo en carne propia, parece ser que se convirtió en el arma favorita de estos nuevos movimientos de izquierda, que movidos por una especie mejorada de autoridad moral, excluye a cuanta persona, hombre o mujer que no piense igual que ellos. Esta ideología es en esencia supremacista, tal como los partidos de ultraderecha, y no en vano reciben el nombre de feminazis, y daña a mujeres y, sí, también a los hombres.

Nadie en su sano juicio hace una valoración como esta y pretende salir bien parado, debido a que la capacidad de razonamiento de las integrantes del grupo se reduce a que solo ellas pueden tener la razón, y la libertad de hacer y decidir sobre sus mentes y cuerpos.

En las elites intelectuales y artísticas con tendencias de izquierdas, el ser víctima otorga una especie de estatus social, entre más víctima se presenta uno, más valor tiene su palabra. Y de esta forma se puede hacer acusaciones graves, tales como las que hizo en su momento una actriz argentina hacia una actor de la misma nacionalidad, acusándolo de violador.

El feminismo es supremacista y dogmático.

Este grupo supremacista de izquierda, intimida, margina, señala y sujeta a grupos sociales a los que considera “privilegiados” es decir, no “víctimas” buscando la justicia de masas que por lo general termina en procesos mediáticos que destruyen carreras y vidas.

Todos esos mecanismos por los que pasaron y pasan las mujeres, son redireccionados hacia los hombres y mujeres que no tienen una misma línea ideológica. Pasando así el grupo feminista de ser víctima a victimario. Al hacer esto no se dan cuenta que están creando una nueva élite cree que tiene el derecho a oprimir a otros por el simple hecho de que esos otros «lo merecen» por haberlas victimizado.

No existe una supremacía adquirida, y por lo tanto tampoco una inherente. en el momento en que uno se cree superior moralmente a los demás, pierde la capacidad de argumentar correctamente esa superioridad.

Insto a mujeres y hombres por igual, a que vayan en contra de este grupo supremacista que pretende apuntar con el dedo acusando libremente a los hombres de violadores, metiendo en la bolsa a todos por igual.

 No tenga miedo en ser políticamente incorrectos para contrarrestar todas las falacias que esgrime este grupo dogmático, supremacista y fanático, que termina convirtiéndose en lo que ellos buscan destruir. 

Terminan excluyendo y oprimiendo usando las mismas armas y mecanismos que ellos sufrieron, y todo eso porque creen que haber sido víctima te da el poder de victimizar a otros, y de sujetarlos a tus ideas.

Finalmente a modo de corolario, digo, el feminismo radical es excluyente y opresor, tanto con las mujeres y más con los hombres que no pensamos igual.

Para leer más noticias y artículos haga click aquí

Radiopar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *